LA BIBLIA CRISTIANA
V. LA SABIDURÍA EN ISRAEL

LA CORRIENTE SAPIENCIAL

Un género literario propio del A.T. es la literatura sapiencial. Con esta expresión se designan colecciones de dichos y testimonios literarios que abordan el problema de la sabiduría.

LA SABIDURÍA

La sabiduría es el arte del buen vivir, haciendo el bien y evitando el mal. La intención de los maestros es enseñar a la persona a enfrentarse adecuadamente ante las diversas situaciones de la vida con la finalidad de vivirlas con acierto y, así, conseguir el éxito que, en la mentalidad sapiencial, consiste en que la persona llegue a ser lo que debe ser. La sabiduría no es algo teórico, intelectual, sino algo práctico.En esta visión general de la sabiduría no podemos silenciar el aspecto ético-religioso de la misma. Las secciones más antiguas del libro de los Proverbios la expresan por medio de dos binas: sabio-justo y necio-impío, al mismo tiempo que con la antítesis, frecuente en los escritos sapienciales, justo-impío. Se trata de un comportamiento conforme o disconforme a unas normas. La sabiduría ha recibido de Dios su poder y su función salvífica. Así, la referencia ético-religiosa es una referencia a Dios. Él es sabio y concede la sabiduría como un don a los que encarnan determinadas actitudes para recibirlo: temor del Señor. Así, más que de sabiduría adquirida, hay que hablar de sabiduría recibida.

LOS LIBROS SAPIENCIALES

Proverbios: Este libro nos ofrece una recopilación de proverbios yuxtapuestos sin ninguna conexión entre ellos. El libro está introducido por una exhortación que el padre/maestro hace a su hijo/discípulo para que adquiera sabiduría (1-9). En esta introducción encontramos los tres discursos que pronuncia la sabiduría personificada que expresan, de forma condensada, lo que desarrollará el resto del libro. Aunque la mayor parte de este libro presenta una sabiduría profana y práctica, está impregnado de un sentido religioso profundo y de una posición moral perfecta, en cuanto que el temor del Señor es el fundamento de la sabiduría. Eclesiástico: Está compuesto por una serie de colecciones de proverbios, poesías sobre la sabiduría, himnos, oraciones y cánticos. Presenta una sabiduría sobre la más genuina religión hebrea. En esto se separa del libro de los Proverbios, mientras que éste es un libro pedagógico, el Eclesiástico es un libro apologético, intenta defender la identidad judía frente a la invasión helenística. Job: Presenta el problema del dolor y se pregunta cómo es posible conservar la fe en Dios en el dolor tan profundo. La respuesta a esta cuestión es que Dios no se puede vincular a la medida humana. No se puede llevar una contabilidad de su actitud frente al hombre de manera que sancione los méritos y deméritos de los hombres con premios o castigos convencionales. Dios es libre y no tiene que dar cuentas a nadie de lo que hace. El hombre no puede comprender los planes de Dios; pero, de su experiencia, debe intuir el poder y la sabiduría de Dios. Debe confiar en Dios cuando no entiende el sentido de la prueba. Veamos brevemente la estructura y el contenido de este libro:

o Prueba de Job y su respuesta resignada (cc. 1-2).

o Job se maldice a sí mismo (c. 3). Tres ciclos de discursos en los que Job responde a sus amigos que le invitan a arrepentirse. Job acusa a Dios de su actuar arbitrario contra el hombre y de ser un prepotente que no respeta el derecho y la justicia (4, 31).

o En los capítulos 32-37 toma la palabra un cuarto amigo de Job que acusa a Job de ser un impenitente y de no aceptar la verdad. Sigue el razonamiento de los amigos anteriores.

o Aparece Dios respondiendo a las acusaciones de Job y manifiesta su sabiduría en su intervención en la historia. Job siente vergüenza de sus acusaciones precipitadas y se retracta de todo (38, 1 – 42, 6).

o Epílogo final en que Dios acusa a los amigos insensibles y alaba a Job. El libro concluye con una narración de la nueva fortuna de Job.

Eclesiastés: El libro del Eclesiastés forma parte de los escándalos del A.T. que sorprenden al hombre de hoy. Reflexiona sobre la caducidad de los bienes terrenos, por lo cual, no tiene sentido apegarse a estos valores. Hay que gozar de las comodidades de la vida dando gracias a Dios y no turbarse demasiado por las cosas que no se consiguen. Eclesiastés no ve la dimensión trascendente de los valores; pero cuando pone todo en cuestión, tiene siempre presente un valor: Dios existe, él guía todo y tiene que dar cuenta al hombre que pregunta.

Sabiduría: En la primera parte describe la importancia de la sabiduría, puesta al nivel de la piedad, para el destino eterno del hombre. Aparece explícitamente la vida en el más allá. La segunda parte trata del origen de la sabiduría en Dios y los medios para alcanzarla. Finalmente describe la obra de la sabiduría divina en la historia del pueblo elegido.