EL LIBRO DE LOS SALMOS
La oración es la expresión más privilegiada del encuentro del hombre y Dios. Por medio de ella el hombre logra encauzar diversas experiencias y sentimientos. Éstos se ponen por escrito dando lugar a composiciones poéticas que, musicalizadas, se convierten en canción. El libro de los Salmos es oración, poesía y canción. Contiene la colección de himnos utilizados en la liturgia del templo de Jerusalén reconstruido después del exilio.
ORÍGENES DE LOS SALMOS
Es una cuestión muy debatida, solamente se puede abordar caso por caso por el hecho de que todas las hipótesis generales que se han formulado al respecto quedan en el campo de la parcialidad, esto es, no son aplicables a todos los salmos.La hipótesis macabea consideraba el salterio como un producto tardío de la teología judía. La teoría arcaica retroproyectaba casi todos los salmos a la época de la monarquía. La solución más equilibrada es la pluralista.Los salmos no nacen en un total aislamiento sino que suponen conexiones con los tres polos culturales de la época, esto es, Babilonia, Egipto y Canaan. A este contexto general hay que asociar el más específico que, sin duda alguna, es el cultual. Sobre el culto hebreo tenemos sólo algunos datos fragmentarios, simplemente el fruto de la tradición sacerdotal plasmada en el libro del Levítico y la reelaboración tardía del cronista. Así, el salterio podría proporcionar algún dato al respecto porque a nivel de redacción final se convirtió en una especie de himnario litúrgico del segundo templo, de hecho son indiscutibles las alusiones a fiestas, procesiones, sacrificios, oráculos, vigilias nocturnas, bendiciones, funciones sacerdotales y otras estructuras cúlticas del templo.
TIPOS DE SALMOS
Himnos: Expresan una actitud interior fundamental: la de la pura alabanza. Es profesión de fe en la salvación que Dios derrama en la historia y en la creación, es contemplación libre y espontánea de Dios. Se le da gracias por el mero hecho de existir. El himno en estado puro tiene dos raíces: la creación y la historia en la cual Dios se revela. Súplicas: Surgen en un contexto de dolor. El orante confiesa su impotencia frente a la omnipotencia de Dios. Se pregunta sobre la existencia del mal. La súplica concluye con la esperanza: Dios escucha la súplica del atribulado. La estructura de la súplica supone siempre un drama representado por tres personajes que son Dios, el orante y el enemigo; y está articulado en tres actos de carácter temporal: la felicidad perdida del pasado, el trágico presente y la esperanza del futuro. Confianza: La confianza bíblica está anclada en el concepto de fe, que en la terminología hebrea consiste en basarse en una roca estable. La base ideológica es la conciencia de que la confianza en Dios hace palidecer las certezas y los apoyos humanos y elimina el temor. Son la definición perfecta de la relación del creyente con Dios. Agradecimiento: Es la conclusión de la súplica. Se trata de una alabanza interesada o motivada, dado que se da gracias a Dios por el don recibido. Salmos litúrgicos: Son los que se utilizan en las celebraciones litúrgicas: salmos de ingreso, que expresan las condiciones requeridas para acceder al culto, las cuales no son de carácter ritual, sino ético y existencial, acorde con la moral de la alianza; salmos de peregrinación a Sión, expresan la tensión de la liturgia y la oración con respecto al templo y a Sión, lugares de la presencia del Dios de la alianza. Salmos sapienciales: Reflejan el estilo proverbial clásico. En ellos aparece el problema del sufrimiento del inocente y del triunfo del culpable. Salmos históricos: son catequesis de las raíces de la fe. El credo de Israel, cuyos elementos son la creación, los patriarcas, el éxodo, el desierto y la entrada en Canaan, se convierte en la base de algunos salmos en los que el aspecto cúltico se une al aspecto catequético. Salmos reales: Salmos dedicados a la figura del rey, en ellos se desmitifica la concepción inmanentista y sacral de la figura del rey.
LIBRO DE LAS LAMENTACIONES
Es una colección de elegías sobre la destrucción del templo y de Jerusalén. La atribución a Jeremías es una ficción literaria. Se trata de una colección de elegías autónomas sobre la destrucción del Templo y de la ciudad de Jerusalén. Fueron escritas no mucho tiempo después de la catástrofe por varios judíos que se quedaron en la patria, de hecho ya era costumbre habitual celebrar anualmente, sobre el lugar del templo destruido, una liturgia de lamentación sobre la catástrofe. Expresan el dolor sentido por la miseria del pueblo al mismo tiempo que un sentido arrepentimiento y una profunda fe en Dios.
LIBRO DEL CANTAR DE LOS CANTARES
Uno de los libros más antiguos desde el punto de vista literario, pero de los más difíciles para los exegetas es el Cantar de los cantares. Su estructura, la época de composición y el sentido de su contenido son puntos muy discutidos. A la cuestión de la interpretación de este libro se han dado numerosas respuestas: desde la concepción del Cantar de los cantares como una colección de cantos de amor exclusivamente profanos, a la interpretación simbólica o alegórica de la relación de Dios con su pueblo, y hasta la explicación, basada en la historia de las religiones, que ve en esta obra una reelaboración hebrea de cantos cultuales exclusivamente paganos que cantaban la boda sagrada de una divinidad con la diosa de la fertilidad.Esta obra ofrece un triple significado:
El amor afectivo y conyugal forma parte de las fuerzas creadas por Dios para conservar y ampliar su pueblo.La gran estima de la esposa y de la mujer en el Cantar de los cantares, se conecta con el orden de la creación instaurado en el Paraíso; se reafirma la unidad que existe entre ambos.
La comparación de la relación entre Dios y su pueblo con la del esposo con la esposa. El Cantar de los cantares expresa, de forma simbólica, el amor de Dios hacia su pueblo y el deseo del pueblo de participar en la unión con Dios.
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