EL GÉNERO APOCALÍPTICO
Origen
El género apocalíptico es fruto, por una parte, de una profundización religiosa en los escritos vetero-testamentarios; por otra, de la urgencia de interpretar religiosamente los nuevos acontecimientos históricos. La literatura apocalíptica intentará hacer una lectura religiosa de la historia. Esta interpretación sólo se puede hacer por medio de un discernimiento sapiencial. Los acontecimientos históricos provocan una exigencia de lectura profética en la cual ocupa un lugar privilegiado la figura del intérprete sabio. Sabiduría y profecía renacen constituyendo una síntesis nueva y original: la apocalíptica.
Forma literaria
La apocalíptica recurre al símbolo como forma privilegiada de expresión. Una exposición sin símbolos, sería una exposición de hechos históricos sin una interpretación religiosa. El simbolismo es una exigencia endógena.
El punto de partida es el sueño, que es un modo de contacto entre Dios y el hombre. El sueño se convierte en visión, un cuadro simbólico, que debe ser interpretado descifrando las diversas constantes simbólicas que lo componen:
Simbolismo cósmico: Expresa la presencia de Dios en el desarrollo de la historia. Bajo el impulso de Dios, el mundo actual deberá cambiar.Simbolismo teriomorfo: Seres fuera de la normalidad con un protagonismo concreto. Están por encima del nivel humano, pero bajo el nivel de Dios.Simbolismo aritmético: Valor cualitativo de los números: el 7 y sus múltiplos indican totalidad; la mitad de 7 y las fracciones indican parcialidad; el 10 indica limitación; el mil es el número de Dios, etc.
La apocalíptica toma y elabora muchos elementos simbólicos del Antiguo Testamento: el cielo es la zona propia de Dios e indica la trascendencia; la tierra es la zona propia de los hombres, donde se desarrolla la historia; el mar es la sede del mal.
Teología
La meta que se propone la apocalíptica es la lectura de la historia concreta a la luz de un mensaje religioso precedente. Así, tiene como materia específica los acontecimientos de la historia. Estos acontecimientos tienen una lógica superior, un hilo conductor que los enlaza por encima de cualquier acontecimiento singular. Existe un proyecto que los engloba a todos. Los hechos que "deben suceder" están relacionados entre ellos en un proyecto de Dios que no ha sido revelado al hombre en su totalidad, sino sólo en aquellos puntos de referencia orientativos que le permiten captar el sentido religioso de la situación:
Dialéctica de la historia.Ángeles y demonios.Escatología.El Hijo del Hombre.
EL LIBRO DE DANIEL
El contenido del libro de Daniel refleja la persecución de Antíoco IV Epífanes, helenizante fanático que consideró que la sociedad y la religión judías eran incompatibles con el helenismo. Su autor, desconocido, utilizó fuentes ya escritas que le facilitaban la atribución de sus visiones a un vidente del tiempo de la cautividad babilónica. La obra comprende dos clases de escritos: Las narraciones sobre la historia de Daniel y sus compañeros (cc. 1-6) y las visiones proféticas de tipo apocalíptico (cc. 7- 12).
EL APOCALIPSIS DEL NUEVO TESTAMENTO
Destinatarios y finalidad
El libro del Apocalipsis va destinado a la Iglesia fuera del tiempo y del espacio. La finalidad es poner en guardia a las comunidades cristianas contra los diversos peligros que las amenazaban y darles una palabra de ánimo y de consolación que les ayudase a vivir los sufrimientos que tuviesen que soportar por su condición cristiana.
Estructura
Introducción: 1, 1-3Primera parte: 1, 4 – 3, 22: Purificación interna: Cartas a las siete iglesias.Segunda parte: 4, 1 – 22, 15: Purificación externa: Dificultades externas que la Iglesia tendrá que afrontar.Epílogo: 22, 16-21.
Teología
Canto del cumplimiento: Dios lleva a su término su proyecto salvífico. Dios, autor de la salvación: Dios es quien realiza toda la acción salvífica descrita en el libro. Cristo, mediador de la salvación: Cristo y su obra ocupan un lugar central. El Padre realiza su obra salvífica por medio de él. El Espíritu Santo: Es un atributo divino. En la totalidad de sus manifestaciones concretas, se convierte en una energía que parte de la trascendencia divina y actúa en la historia. La Iglesia, nuevo Israel: El Apocalipsis celebra el cumplimiento de las profecías, ve en la Iglesia la comunidad de los redimidos, la realización del plan divino de salvación, por lo cual, es el centro de interés de todo el libro. Satanás, el gran adversario: Satanás llevó a la ruina a la humanidad y ahora continúa su obra seductora en el mundo. Está sometido a la omnipotencia divina y será derrotado, lo cual marcará la victoria definitiva de Dios. Escatología: Es el punto de llegada de la eclesiología: El triunfo definitivo del bien y la plena realización del proyecto salvífico de Dios. Teología de la historia: La historia concreta no es el contenido del Apocalipsis, sino que existen diversas formas de inteligibilidad que deben llenarse de contenido histórico concreto. la comunidad eclesial que escucha deberá aplicar estas formas de inteligibilidad a la historia concreta. La Iglesia purificada discierne su hora: La comunidad eclesial se sitúa en el desarrollo lineal de la historia de la salvación. Se sitúa en un estado de purificación interior, sometiéndose al juicio de la Palabra de Cristo. Se renueva y se capacita para escuchar la voz del Espíritu. Aplicando a los hechos los esquemas de inteligibilidad correspondientes, la Iglesia será capaz de comprender, mediante un tipo de reflexión sapiencial, su hora con respecto a las realidades históricas que le son simultáneas. Esta reflexión es el último paso en la hermenéutica del Apocalipsis y se realiza en el contexto litúrgico de la asamblea que escucha y discierne.
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