|
|
"Yo te desposaré conmigo para siempre; te desposaré conmigo en justicia y derecho y en compasión te desposaré, te desposaré conmigo en fidelidad" (Os 2, 21-22)
Cabría comenzar preguntándose: ¿Hasta qué muerte?...
Con toda probabilidad, la mayoría de nosotros pensaría que la cosa es más que evidente, ¡vamos! que está cantada. Aquello de la prueba del espejo, cuando puesto cerca de las fosas nasales, no da señales de vaho... Lo pensado: muerte física.
Considero que llegados a este punto, no ha lugar a la discusión, porque todos estamos de acuerdo. Más he aquí, que me gustaría dar un viraje a este planteamiento y visionarlo desde otro ángulo: "mis/tus muertes diarias". Me explico. Las muertes que tú y yo, experimentamos en nuestro cada aquí y ahora y la experiencia que tenemos de seguir impregnando de vaho el espejo de nuestra alma, porque el Señor nos saca con "brazo poderoso" de lo que te/me esclaviza hacia la añorada y ansiada libertad.
Al respecto es, muy aleccionador el texto de S. Pablo a los Corintios: "Nos vimos abrumados tan por encima de nuestras fuerzas que perdimos toda esperanza de vivir. En nuestro interior dimos por descontada la sentencia de muerte; así aprendimos a no confiar en nosotros, sino en Dios que resucita a los muertos. Él nos salvó y nos salva de esas muertes terribles; en él está nuestra esperanza, y nos seguirá salvando" (2Co 1, 8-10).
Sabemos no sólo por oídas o en teoría- sino por experiencia en propia carne "que en todas las cosas interviene Dios para bien de los que le aman; de aquellos que han sido llamados según su designio. Pues a los que de antemano conoció, también los predestinó a reproducir la imagen de su Hijo, para que fuera el primogénito entre muchos hermanos" (Rm 8, 28-29)
Por tanto, la promesa de ser fiel hasta la muerte es una promesa de fidelidad a la escucha del Señor, sobre todo a través de su Palabra en la que "se te dirá lo que debes hacer" (Hch 8,6), que en definitiva es de lo que se trata: ir descubriendo cuál es el Proyecto de Amor del Padre para con cada uno de nosotros, aquello de lo que supo expresar tan hermosamente Thomas Merton: "Si quieres saber quién soy, no me preguntes dónde vivo, o lo que me gusta comer o cómo me peino, pregúntame más bien por lo que vivo, detalladamente, y pregúntame si lo que pienso es dedicarme a vivir plenamente aquello para lo que quiero vivir".
Fidelidad al que es FIEL y nos dice: "El que es de Cristo es una criatura nueva. Lo antiguo ha pasado, lo nuevo ha comenzado ya" (2Co 5,17).
¿A QUÉ TE DEDICAS?...
"Los predestinó a reproducir la imagen de su Hijo" (Rm 8,29). Si todo cristiano está llamado a reproducir la imagen del Hijo Jesús de Nazaret, el Cristo-, ¿cuáles serán los perfiles a apuntar y sobre todo, burilar en nuestros actos, pensamientos y sentimientos? He aquí algunas "pistas":
· "Molido por nuestras culpas. Él soportó el castigo que nos trae la paz (...) Fue oprimido, y él se humilló y no abrió la boca" (Is 53,5.7)
· "Mirad a mi siervo, mi elegido, mi amado, mi predilecto. Sobre él he puesto mi espíritu para que anuncie el derecho a las naciones. No porfiará, no gritará, no voceará por las calles. La caña cascada no la quebrará, el pábilo vacilante no lo apagará, hasta implantar el derecho" (Mt 12,18-20)
· "Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón" (Mt 11,29)
· "Cristo a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios. Al contrario, se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo, pasando por uno de tantos" (Flp 2,6-7)
· "Sacudamos todo lastre y el pecado que nos asedia, y corramos con fortaleza la prueba que se nos propone, fijos los ojos en Jesús, el que inicia y consuma la fe, el cual, en lugar del gozo que se le proponía, soportó la cruz sin miedo a la ignominia, y está sentado a la diestra del trono de Dios" (Hb 12,1-2)
· "Pasó haciendo el bien y curando a todos los oprimidos por el diablo" (Hch 10,38)
¡Vaya programa de vida! Se encuentra en las Antípodas de lo que puja y vende en nuestro mundo: poder, vanagloria, prepotencia, cuadros con la imagen de un@, colgados en "los mejores lugares de...", entrevistas con foto en portada en las mejores revistas, periódicos, etc, etc, etc...
Señor, y yo me pregunto y por ello te pregunto: De toda esta pompa, ¿nada de nada para el que quiere seguirte?... Pregunta insensata por demás, pero es que ha sido hecha con cierta dosis de necedad premeditada, para así dar paso a lo que verdaderamente canta en el corazón de un alma contemplativa:
"Lo que era para mí ganancia, lo he juzgado una pérdida a causa de Cristo. Y más aún: juzgo que todo es pérdida ante la sublimidad del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por quien perdí todas las cosas, y las tengo por basura para ganar a Cristo, y ser hallado en él, no con la justicia mía, la que viene de la Ley, sino la que viene por la fe de Cristo, la justicia que viene de Dios, apoyada en la fe, y conocerle a él, el poder de su resurrección, y la comunión en sus padecimientos hasta hacerme semejante a él en su muerte, tratando de llegar a la resurrección entre los muertos. No que lo tenga ya conseguido o que sea ya perfecto, sino que continúo mi carrera por si consigo alcanzarlo, habiendo sido yo mismo alcanzado por Cristo Jesús. Yo, hermanos, no creo haberlo alcanzado todavía. Pero una cosa hago: olvido lo que dejé atrás y me lanzo a lo que está por delante, corriendo hacia la meta, para alcanzar el premio a que Dios me llama desde lo alto en Cristo Jesús" (Flp 3,7-14)
¡Qué texto tan hermoso!, mas no nos traigamos a engaño o proyectemos expectativas falsas sobre un alma consagrada a Dios por los votos de castidad, pobreza y obediencia. Quiero poner de relieve, y por ello vuelvo a subrayar, lo que dice S. Pablo, con ese estilo que le caracteriza -claro y tajante-: "No que lo tenga ya conseguido o que sea ya perfecto, sino que continúo mi carrera por si consigo alcanzarlo, habiendo sido yo mismo alcanzado por Cristo Jesús" (Flp 3,12)
En esta misma línea y de forma muy acertada, José Antonio Pagola escribió: "El testimonio del contemplativo no consistirá tanto en mostrar lo que es, sino más bien lo que aspira a ser. Más que testigos de Dios, los contemplativos han de ser "testigos del deseo de Dios". Lo que el contemplativo ha de mostrar es que su vida entera es deseo, aspiración, movimiento hacia Dios, anhelo de Dios".
ANSIA Y NOSTALGIA DE DIOS son los motores de nuestra carrera siempre en inicio- hasta el día en que ya no habrá que renovar la esperanza, ni vivir de la Fe en el que me amó hasta entregarse por mí, porque sucederá que "verán al Señor cara a cara. Ya no habrá más noche, ni necesitarán luz de lámpara o del sol, porque el Señor Dios irradiará luz sobre ellos, y reinarán por los siglos de los siglos" (Ap 22,4-5)
Hace un momento preguntaba: ¿A qué te dedicas?...
Se podría contestar que los cristianos intentamos cursar la asignatura de la vida y como vida, se desarrolla en el transcurso de toda ésta, lejísimos de lo puramente académico que marca tiempos tales, como: trimestres, cuatrimestres, semestres... Lo apuntado: toda una vida.Y toda vida, tiene la opción de dos caminos:
1. Morir a... lo caduco, PARA
2. Vivir con... el Eterno
Exhortación mandada por Dios y que hará Moisés al pueblo de Israel: "Te pongo delante vida o muerte, bendición o maldición. Escoge la vida, para que vivas tú y tu descendencia, amando a Yahvé tu Dios, escuchando su voz, viviendo unido a él; pues en eso está tu vida" (Dt 30,19-20)Escoger el camino de la vida implica recoger el sustento diario, como Elías en el monte Horeb, porque el camino es demasiado largo, para unas pobres criaturas como somos los humanos.El cristiano se nutre en la mesa de la Palabra y de la Eucaristía, ambas, indispensables para la carrera que le toca correr. La búsqueda y posible consumo de otros sustentos, la abocará irremediablemente a un "dopaje", léase idolatría y sus consecuencias entre otras, serán el hastío, la anemia espiritual... He aquí una de las muertes que se apuntaban al principio de esta reflexión. Muerte, por otra parte, que tiene Resurrección: "Él nos salvó y nos salva de esas muertes terribles; en él está nuestra esperanza y nos seguirá salvando" (2Co 1,10)Como conclusión a este punto decir que el cristiano es la criatura llamada a:
· ALABAR,
· BENDECIR, y
· PROCLAMAR las grandezas de su Dios para con Él y todos sus hermanos los hombres
Todo ello desde la vertiente y opción por la VERDAD, burilada y manando permanentemente en su corazón, allá donde nadie puede llegar, sino el Espíritu del Señor.
LOS CRISTIANOS, ¿PERSONAS DESPILFARRADORAS, AVENTURERAS O QUIZÁS ENAMORADAS?...
"Seis días antes de la Pascua, Jesús se fue a Betania, donde estaba Lázaro, a quien Jesús había resucitado de entre los muertos. Le dieron allí una cena. Marta servía y Lázaro era uno de los que estaban con él a la mesa. Entonces María, tomando una libra de perfume de nardo puro, muy caro, ungió los pies de Jesús y los secó con sus cabellos. Y la casa se llenó del olor del perfume. Dice Judas Iscariote, uno de los discípulos, el que lo había de entregar: ¿Por qué no se ha vendido este perfume por trescientos denarios y se ha dado a los pobres?" (Jn 12,1-5)En una sociedad como la nuestra, donde se sobrevaloran la eficacia, la productividad y en definitiva todo lo que huele a dólares, nuestra opción por seguir al Maestro con radicalidad de vida hace que muchas personas, al igual que Judas Iscariote, pongan una "pica en Flandes", hablando de despilfarro de vida, llegando incluso a ensañarse verbalmente con nosotros los cristianos. San Pedro en su Primera Carta (3,15) nos advertirá y animará a dar razón de nuestra esperanza siempre que se nos pida, y para ello nos exhorta a hacerlo con dulzura y respeto. Pero, ¡cuidado!, que una cosa es dar razón del por qué de la opción por seguir al Maestro y otra muy contraria, la de tener que justificar el por qué de la misma, y pareciera ser que en muchas ocasiones, es esta segunda interpretación la que se reclama. Hecha esta salvedad, que por otra parte hay que decir que es de justicia el hacerla, pues es como "tomarle un pulso" a nuestro mundo, intentemos desentrañar el epígrafe tan sugerente en el cual nos encontramos: ¿Personas despilfarradoras?... ¿Son los cristianos unos "mani-rrotos" de la vida?... ¿Serán acaso como los gatos, que tienen 7 vidas?... o tal vez... Realmente, ninguna de estas hipótesis contiene posible materia para dar lugar a una respuesta. La respuesta nos la da Jesús con el elogio que hace sobre María de Betania, prototipo de alma contemplativa: "María ha elegido la parte buena que no le será quitada" (Lc 10,42). Y es obvio, quién es en sí mismo la mejor parte: Jesús de Nazaret, el Cristo. Aquel de quien dijo el PADRE: "Este es mi Hijo, mi Elegido; escuchadle" (Lc 9,35)He aquí nuestra vocación: escuchar al Señor. "El cristiano está delante de Dios y vive para Dios (...) La vocación contemplativa consiste en ADORAR, ALABAR Y BENDECIR a DIOS" (J. Antonio Pagola)
No es cuestión de hacer, hacer y hacer... ¡Qué va! Lo vital es descubrir y secundar el Proyecto del Padre para cada uno de nosotros. Muchas veces de hecho-, hemos dicho que se "entra a trapo" con la opción a la vida contemplativa. Mas yo pregunto y me pregunto: ¿No te parece un despilfarro de vida todos aquellos proyectos, ideas, deseos, ansias que llevan al hombre por caminos de competencia, envidias, terrorismo, guerras, infidelidades, sobornos, extorsiones, mentiras, abusos sexuales, laborales y un largo etcétera?... ¿A qué conduce todo eso, si no a la muerte, a la más pura y dura esterilidad?...
"¿Por qué gastar plata la propia vida en lo que no es pan, y vuestro jornal en lo que no sacia? (...) Aplicad el oído y acudid a mí, oíd y vivirá vuestra alma" (Is 55, 2-3). Para un alma que ha sido alcanzada por Cristo Jesús, su vida da un giro de 360º. Herida por el Amor, ya no tiene más cura que el mismo Amor.¿Habéis experimentado lo que es estar frente a Jesús Eucaristía?... Es una verdadera locura de amor, a veces sentida sensiblemente-, otras las más-, en pura fe (desnuda, sin gusto), pero ello no le resta un ápice de ser locura de amor: "El Corazón de Jesús en el Sagrario, me mira. Me mira siempre. Me mira en todas partes. Me mira como si no tuviera que mirar a nadie más que a mí" (D. Manuel González).Una mirada que embriaga, absorbe, restaura, ennoblece, enternece, humaniza, penetra en lo más hondo del ser... ansias de Dios. Un permanente "sí, pero todavía no" Y con todo y con nada, en tiempos favorables o recios, el cristiano con el profeta Habacuc cantará su fe en Dios, deseando que su predicación llegue hasta los confines del orbe:
"Aunque la higuera no echa yemas y las viñas no tienen fruto, aunque el olivo olvida su aceituna y los campos no dan cosechas, aunque se acaban las ovejas del redil y no quedan vacas en el establo, yo exultaré con el Señor, me gloriaré en Dios mi salvador.
El Señor soberano es mi fuerza, el me da piernas de gacela y me hace caminar por las alturas" (Ha 3,17-19)
Un texto que proclama la admiración de la criatura ante su Dios: "¡Señor, he oído tu fama, me ha impresionado tu obra!" (Ha 3,16).¡Sí!, realmente el cristiano está enamorado de su Dios y tiene (porque le ha sido dada) la capacidad agradecida de admirarse ante Dios cada día y vivir la fraternidad con alegría y gratuidad. Capacidad no acabada llena, sino que en su cada hoy se va ensanchando, gestando en ella el Proyecto del Padre de "reproducir la imagen del Hijo"Como todo ser enamorado, entra en el camino de la aventura, intentando vivir al aire del Espíritu del Señor, lo que implica el intento permanente de "vivir al día", sin butacones donde asentar "lo asentable": las burguesías hay que dejarlas en los Burgos, su lugar de origen.
Siempre en camino, los ojos fijos en quien inicia y completa nuestra fe: Jesús, el Cristo, Aquel que por pura Misericordia y Gratuidad, tuvo a bien hacernos sus hermanos: "Yo te desposaré conmigo para siempre; te desposaré conmigo en justicia y en derecho, en amor y en compasión, te desposaré conmigo en fidelidad, y tú conocerás a Yahvé" (Os 2,21-22).
Y... ÉL ES FIEL. |